martes, 30 de noviembre de 2010

WIKILEAKS MANDA!

¿Como derrumbar a un gigante? ¿Poniendo estacas en el
suelo? Algo así. La verdad es que eso es lo primero 
que se me paso por la cabeza al leer ayer toda la 
historia de los archivos de USA. Es impresionante como
una persona sola puede crear una crisis de imagen y 
diplomática al país representante de los valores de la
cultura occidental. El 11S del espionaje, pero esta 
vez la herida no ha sido causada por terroristas. En 
este caso el error a sido de USA. ¿Como pueden decir 
lo que dicen, de los líderes de estados? Más aun siendo 
unas 800.000 personas las que tienen acceso a estos 
documentos, ya que si me dijeras que son solo 10.000 
lo entendería, pero bueno.
Que es lo que ocurre. Que el concepto de “vamos a 
pensar que los de fuera son estúpidos” no cuenta ya. 
Internet. Hay gente que quiere saber la verdad. Hay 
gente que quiere la verdad, que no tiene miedo o nada 
que perder. De hecho, tenemos derecho a saber quienes 
son esas personas que hemos votado, que hacen y que 
permiten. Al menos yo sí quiero, pero al final las 
personas que sienten la necesidad de espiar a 
determinadas organizaciones o intentar darle un 
sentido a la forma de gobernar de los demás 
representantes de los países, lo único que consigue 
es demostrar las carencias, debilidades y miedos de 
estos.
Creo que el tema puede girar en dos vertientes. 

Una: que la seguridad se recrudezca y Wikileaks sea 
hostigada. Creo que momentáneamente sería una buena 
opción. A la larga, la gente se dará cuenta de lo 
extraño que es que sus gobiernos tengan secretos 
inconfesables.

La otra opción es la transparencia y la colaboración.
Pero ya sabemos... eso no va a pasar.

Si no, siempre pueden pisar la libertad de expresión
prensa, se cargan Wikileaks o lo declaran organización 
terrorista y fin del problema.

No olvidemos que Wikileaks es simplemente el mensajero,
los que siguen creyéndose los dueños del mundo son los
americanos, aunque nos hayamos librado de Bush. Si bien
es cierto que a ZP le ponen a caldo, no lo es menos que
quien lo hace es el presidente de la guerra de Irak, de
Columbine y de la foto de las Azores.

P.D.: 
No lo come ni aunque le gusta el queso, 
No huye al ver un gato aunque le tema, 
Y ni pierde y ni gana nada de peso.

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